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LIDERAZGO HUMANIZADO PARA ELEVAR LA CALIDAD EN EL SERVICIO

Pensando en una nueva forma de trabajar el liderazgo como herramienta esencial para la gestión y creación de competencias humanas, se desarrolló el módulo denominado liderazgo humanizado, que articuló propósitos claves a nivel de cambio personal, empoderamiento, ética, toma de decisiones, trabajo en equipo y humanización.  La importancia del “ser persona” fue una dimensión central de la capacitación y, con esto, se buscó sensibilizar y fortalecer en los policías de tránsito de Bogotá su vocación, sus valores éticos, re significar el sentido de vida de cada uno y propender por un espacio de reflexión y construcción que avivara el compromiso con la calidad en el servicio.

 

Énfasis en el crecimiento humano

Esta capacitación en liderazgo tuvo un acercamiento especial a lo humano, a los valores y características de un buen ciudadano, como son el respeto, la confianza, la verdad y la actitud en todo lo que hacemos.  Se propendió por desarrollar ejercicios prácticos de empoderamiento de la labor fundamental que desempeñan los policías de tránsito de Bogotá, desde una estrategia pedagógica experiencial.  Esto posibilitó que su voz y vivencias particulares sirvieran como insumo de aprendizaje y de resignificación sobre cómo prestar un servicio al ciudadano más profesional y efectivo. Que el auto reconocimiento se constituyera en un mecanismo de introspección de las potencialidades y, al tiempo, de los obstáculos al crecimiento como persona, padre, madre, hijo, ciudadano, policía y como miembro de una sociedad.

 

La grandeza humana de los policías

Un propósito superior de este módulo fue redescubrir la grandeza humana de los policías, sensibilizar y hacer que emergieran emociones positivas para luego poder exaltar sus avances, logros y desafíos en el entorno intrapersonal, familiar y laboral.  Así mismo, se creó un espacio de reconocimiento frente a diversos miedos y situaciones que no permiten incorporar nuevos hábitos, ampliar sueños y lograr objetivos.  Se realizaron “talleres de vida y liderazgo” orientados a hacer que cada policía se reconectará con la mejor versión de sí mismo y su bienestar como persona.  Empoderarlos como hombres y mujeres ávidos de logros, sonrisas, vida y sueños.

El proceso de capacitación hizo visible cómo detrás del uniforme de cada policía de tránsito, hay seres humanos valiosos que sienten, temen, sufren, aman, disfrutan y viven cada momento como muchos ciudadanos.  Apareció como elemento de reflexión colectiva la complejidad de su labor en las calles: regular, prevenir, controlar y sancionar conductas que transgredan las normas de tránsito. Pero, sobre todo, se abordó cómo desarrollar desde el liderazgo y el coaching, la creación y ejecución de estrategias que incidan en la cultura ciudadana, en el respeto a las normas y en la prevención de accidentes.  Fueron conscientes de los aspectos que deben mejorar a nivel personal, actitudinal, comunicativo y procedimental para ofrecer un servicio de calidad a la ciudadanía.

Además, el espacio de aprendizaje posibilitó visibilizar sus talentos diversos y reafirmar la relevancia de su labor en una institución que tiene por misión proteger derechos y libertades y garantizar la convivencia pacífica de los ciudadanos.  ¡Una gran responsabilidad!

 

El coaching como herramienta de transformación personal

Crear confianza, tener propósitos superiores y agregar valor a lo que se hace, influye en que el servicio de policía sea diferencial y en que el factor humano siga siendo lo principal a la hora de brindar un mejor servicio a la sociedad.  Ser un líder humanizado va más allá de sólo querer tener seguidores.  Implica hablar de propósitos en la vida, de cómo crecer en múltiples dimensiones, de cómo hacer del servicio a los demás una fuente de realización para seguir haciendo el bien y sirviendo a la ciudadanía.  En esta perspectiva, se realizaron talleres de “coaching para la reinvención humana” con los que se logró conectar a los policías de tránsito con sus metas personales e institucionales, haciendo especial énfasis en la superación de las barreras internas y del entorno para ser un policía efectivo y cercano a las necesidades de las comunidades.  Un aspecto central mencionado por todos tuvo que ver con la decisión personal que tiene cada uno de hacerse responsable de sus actos, las consecuencias y de la necesidad de mejorar como personas.

Para ser un gran líder se debe ser primero un gran ser humano.  Y, ser un gran ser humano, hace necesario reconocer la fragilidad, los aspectos en los que es necesario estar atentos y trabajar más fuerte para corregirlos. Implica tomar decisiones oportunas y tener enfoque en los hábitos y proyectos que contribuyan a elevar la condición de seres humanos.  La humanización es un proceso que no se agota en la vida y permanece siempre abierto.  El desafío es seguir generando espacios de aprendizaje que logren que en cada persona Y policía emerja lo mejor de su potencial humano y la capacidad de liderazgo para que Colombia sea un país más seguro, próspero y en paz.

Acercarse al otro no debe ser un acto de compasión, sino CON PASIÓN.  Es un imperativo seguir cultivando actitudes de servicio a los demás y al país que se quiere edificar.  El liderazgo y el coaching son herramientas fundamentales para la transformación personal y para hacer que las instituciones brinden un servicio cercano y efectivo a los ciudadanos.  Contar con un talento humano empoderado y líder es un desafío estructural de las organizaciones en el siglo XXI y señal de que se está caminando en la dirección correcta.

Escrito por:

CLAUDIA MILENA GARZON PADILLA 

RODRIGO CARDOSO GONZALEZ

Docentes de la Unidad De Investigación Criminal De La Defensa.

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